El poema del dragón de la iglesia

Un dragón se ha
escapado volando
de la iglesia.

Se ha colado
en un libro abierto.
Ya es su casa

Feliz, se queda
y nunca sale, porque
está contento.
A veces nos pasan unas cosas geniales, como que una peque como Carmen empiece a escribir casi sin querer y acabe haciendo un poema que bien podría resumir lo que vivimos hace ya algunos meses en la Feria del Libro de Robledo de Chavela. Fue divertidísima y, además, creamos magia como la que podemos leer en estos versos. Casi sentimos la sombra del dragón sobre nuestras cabezas, ¿no os parece?
Sin título-1

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