En Menudo Castillo pensamos en La radio escolar como elemento social porque es la herramienta comunicativa más genial que existe.

La radio es el medio de comunicación más social que existe. Es gratuito, está al alcance de todo el mundo y es cercano y directo. Cualquiera puede hablar ante un micrófono si trabaja bien lo que tiene que decir y la forma en la que lo dice. Y cualquier persona la puede escuchar. Todo lo que vale para la radio puede servir para las radios y los podcast que se realizan en centros educativos. Y nosotros vamos a hablar de la radio escolar como elemento social porque en Menudo Castillo estamos seguros de que es una herramienta que nos ayuda a situarnos en el mundo. Con la radio escolar podemos comprender que somos igual de importantes que cualquier otra persona.

 

Podemos hablar de la radio escolar como elemento social gracias a todo lo que nos ofrece esta herramienta comunicativa tan especial: se trabaja en equipo, te obliga a escuchar a los compañeros, te pone ante la situación de tener que hablar solo cuando tienes el turno de palabra y posibilita la comunicación sosegada y el debate. Además, la radio escolar sirve como impulso para que el alumnado que la trabaja mire a su alrededor. Despertar la curiosidad es uno de los impulsos más positivos que ofrece cualquier radio escolar. Ofrecer la posibilidad de mirar, de buscar, de contar. Incluso de criticar aquellas cosas que no te gustan demasiado de una manera argumentada y tranquila. También gracias a la radio escolar podemos dejar que personas cercanas se asomen a lo que hacemos nosotros.

 

De algunas de estas bondades directas que posibilita la radio escolar ya hemos hablado en otras ocasiones en Menudo Castillo. Pero hay regalos que llegan casi por arte de magia gracias a la radio y a la radio escolar. Efectos saludables que se aprehenden sin querer y que son fundamentales para vivir en sociedad.

 

 

En nuestro programa de radio y literatura infantil hablamos de la radio como elemento social porque es una herramienta que nos ayuda a comprender que todos los que la trabajamos somos igual de importantes que el resto. No hay estrellas en nuestro equipo. No hay nadie que destaque por encima del resto. Todos damos lo mejor que tenemos en cada ocasión y todos ofrecemos todo lo que podemos ofrecer al resto del equipo.

 

Y no hay voces “de radio” o voces que no lo sean. Si podemos hablar tenemos voz de radio. Si nos ponemos ante un micrófono con la voluntad de comunicar. Cuando nos preparamos la información y cuidamos la manera de contársela a nuestros oyentes nos convertimos en locutores de radio. Y ser locutor no tiene que ver con tener la voz más profunda, grave, aguda o melodiosa. El locutor es aquel que comunica con intención de hacerlo de manera clara, concisa, veraz y directa. El locutor es aquel que llega a los oyentes y que emociona a quien le escucha. Es quien sabe contarte aquello que tienes que escuchar. Todos los que hablamos en la radio y tenemos la intención de comunicar somos locutores. No hay nadie que no pueda hacerlo si tiene una voz con la que hacerse escuchar.

 

Incluso aquellas personas que, por desgracia, no pueden emitir su voz, tienen maneras de hacerse escuchar en la radio. Pueden escribir guiones, apoyarse en compañeros y buscar mil y una fórmulas para hablar y permitir que otros le escuchen. En Menudo Castillo siempre hablamos de la radio escolar como elemento social porque nos pone en el lugar adecuado, nos regala un superpoder. Y nos hace llegar a todo el mundo con aquello que tenemos nosotros mismos: nuestra propia voz.

 

 

Nadie tiene una voz igual a la tuya. Tu voz es única. Tiene tu personalidad, tus ideas, tus certezas y tus dudas. Tiene todo aquello con la que tú la hayas regado. Tu voz es un regalo, un poder inabarcable. Solo tienes que usarla bien. Cuida el lenguaje y habla con claridad. Maneja bien la información y que esta sea la mejor posible. Prepara bien las cosas que vas a contar y prepárate tú mismo para contarlas. No imites. Habla tal y como eres. Tu voz es la mejor del mundo. Eso no debes olvidarlo.

 

Tu voz es la mejor voz que podrías tener y es única. Es un superpoder que tienes que usar con todo el respeto del mundo y con toda la responsablidad que merece. Y no hace falta engañar a los oyentes cambiando cómo hablas. Solo tienes que cuidar bien lo que dices y cómo lo dices. Tener voz mola. Úsala lo mejor posible.

 

Y no solo la voz. En Menudo Castillo siempre hablamos de la radio escolar como elemento social porque sabemos que cada persona es un mundo. No hay nadie que tenga una voz igual que la del resto. Y nadie tiene tu misma personalidad. Si eres una persona risueña, te reirás en la radio. Si eres serio te mostrarás ante el micrófono con toda la seriedad que tengas. Puedes ser muy bromista. O juguetón. Quizás te gusta fantasear (nunca decir mentiras, ojo) o te gusta ser muy directo. O incluso puede que tires de ironía, ¿quién sabe? Cada uno tiene su propia personalidad. Y ¿sabes qué? Todas las personalidades encajan en la radio.

 

En Menudo Castillo tomamos la radio escolar como elemento social porque nos ayuda a encajar piezas muy diversas de un puzle. Todos cabemos en la radio. Si queremos comunicar, encontraremos la manera de hacerlo. Serás el mejor comunicador posible siempre que cuides cómo cuentas las cosas. 

 

¿Alguna vez has pensado que la voz de algún compañero es mejor que la tuya? ¿Has llegado a imaginarte siendo como algún amigo o amiga cercano? ¿Has tenido envidia de lo bien que lee alguien o de cómo cuenta las cosas? No te preocupes, tú vas a poder hacerlo. Y no tendrás que hacerlo mejor que nadie. Solo tienes que mejorar y superarte a ti mismo cada vez que lo hagas. Ensaya, prepárate, habla en voz alta, cuida la vocalización. Prepara bien el mensaje y ponte ante el micro con una sonrisa. Respira, piensa en lo bien que lo vas a hacer. Y una cosa muy importante, pero mucho mucho: ¡disfruta siempre que te pongas delante de un micrófono!

 

Así que, haz como nosotros piensa en la radio escolar como elemento social. Porque lo es. Nos equipara a todos, provoca que tengamos que colaborar y ayuda a que cualquiera de los que la hacemos podamos estar al mismo nivel. En la radio da lo mismo si eres alto o bajo, gordo o flaco, guapo o feo. Da igual que tengas un año más o que tengas las piernas más fuertes. Todos podemos trabajar igual que el resto.

 

Recuerda, en la radio sé tú mismo y la mejor versión que puedas dar de ti mismo cada vez. Eres la mejor herramienta de la radio, la más importante de todas. Sin ti nada funcionaría, de verdad. Eres tú quien lo va a poner todo en movimiento y ¿sabes lo mejor de todo? Que no tienes más que ser tú para que todo sea maravilloso.

 

¿No es genial?

 

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